Doña Saray Castilla de Bechara: una vida dedicada a trabajar por el beneficio de todos

Al hablar en el departamento de Córdoba de doña Saray Castilla de Bechara es referirse a toda una institución de servicio y solidaridad. Ella junto a su fallecido esposo Elías Bechara Zainúm labró el camino para que miles de personas pudieran acceder a la educación superior y ser los profesionales que hoy llevan las riendas de este país.

Por ello, el Concejo de Montería le concedió este 28 de noviembre la medalla-distinción “Elías Bechara Zainúm”, en honor al legado de su esposo, y que fue creada por un acuerdo municipal como la máxima distinción para personalidades que por sus méritos y trabajo consagrado en beneficio de los demás han dejado en alto el nombre de Montería.

El reconocimiento le fue entregado por los concejales Liliana Yunez y Luis Carlos López a su hija Ilse Bechara Castilla, rectora general de la Universidad del Sinú, quien en compañía de su hijo Raymundo Méndez Bechara lo recibió y dijo que: “Agradezco en nombre de mi madre, hermanos, mi familia y toda la Universidad del Sinú el reconocimiento generoso que le hacen a mi madre. Esta condecoración nos llena de alegría y emoción porque exaltan el trabajo que ella ha realizado. El compromiso de nuestra institución y de nuestra familia será seguir sirviendo a través de la educación y formando profesionales para el futuro”.

El Concejo también condecoró con la misma distinción a Jairo Torres Oviedo, rector de la Universidad de Córdoba, por ser esta alma máter, junto a Unisinú, el legado educativo y social más valioso que pudo dejarle Elías Bechara Zainúm no solo a Córdoba sino a Colombia entera.

De igual forma, el presbítero Jorge Bedoya Vásquez, rector de la Universidad Pontificia Bolivariana seccional Montería, se hizo merecedor de la exaltación, así como el médico neurocirujano Remberto Burgos De la Espriella y el médico oncólogo Manuel González Hernández, de la Clínica Imat.

El amor la trajo a Montería

Doña Saray siempre ha llevado y querido a Córdoba como su tierra, aunque nació en El Carmen, municipio de Norte de Santander y vivió en Barranquilla con una hermana tras el fallecimiento de sus padres. En 1950, a los 20 años, se casó con el loriquero de ascendencia libanesa Elías Bechara Zainúm, bioquímico especializado en bacteriología, quien para la época estaba radicado en Barranquilla.

En 1953 la pareja se radicó en Montería y fue allí que empezó a dar muestra de la verdadera obra social que siempre la ha identificado a lo largo de su vida. Tuvo 5 hijos (Ilse Moraima, Rolando, Mara Graciela, Rossana y María Fátima) que hoy también son referentes de la educación no solo en Córdoba sino en la Región Caribe y Colombia.

Las primeras que dieron testimonio de su obra social fueron varias mujeres desplazadas por la violencia y costureras de oficio, a quienes acogió en su casa en la capital y ayudó a montar un taller de costura para que ellas mismas generaran sus propios ingresos y sostuvieran a sus familias, pues todas eran cabeza de hogar.

Participó junto a su esposo en la creación y puesta en marcha de la Universidad de Córdoba (primera institución de educación superior del Departamento en 1964), y en 1974 crearon la Corporación Universitaria del Sinú, hoy Universidad del Sinú -Elías Bechara Zainúm-.

Siempre ha estado al frente del núcleo familiar con un liderazgo a toda prueba, el cual mantuvo pese a la muerte de su compañero de vida en 2013. Aún así, ha continuado su labor solidaria y se ha mantenido al frente de la Coordinación General de Unisinú, recibiendo múltiples reconocimientos por su loable labor.

Una mujer de mucha sensibilidad social

En 1996 organizó y creó la “Fundación Elías Bechara Zainúm”, ofreciendo formación en oficios a madres y padres desplazados, educación inicial a la niñez, atención psicosocial para contribuir a la readoptación de los desplazados y cuyos resultados impactaron a barrios de la margen izquierda de Montería como El Poblado, actividades que aun ofrece esta fundación. De esta fundación nació luego la Escuela de Artes de Unisinú, que ha formado y sigue enseñando a centenares de niños y jóvenes en la construcción y socialización de la cultura.

Desde abril de ese mismo año asumió la Coordinación General de Unisinú y se dedicó a acrecentar la calidad educativa en la educación superior que ofrecía la universidad. Concibió la fórmula para facilitar el acceso a la educación superior de las personas de estratos 1, 2, y 3 y para ello estratificó los valores de matrículas con subsidios altos para el beneficio de estos.

Su deseo de contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de sus congéneres, su sensibilidad social, así como su capacidad de entrega a los más necesitados la hicieron merecedora del Premio Mujer Cafam por Córdoba en 1999.

Ante sus diferentes acciones administrativas y financieras exitosas el Consejo Superior de la Universidad, en testimonio a sus méritos y ejecutorias, le otorgó en el año 2003 el título “Honoris Causa” en Administración de Empresas, pues la mejor evidencia de sus competencias gerenciales y financieras la constituía el acertado y exitoso direccionamiento y manejo de una empresa de más de 700 puestos de trabajo, de gran beneficio social con el favorecimiento de los estratos bajos de la sociedad y poder lograr su sostenibilidad con la calidad en la educación reconocida por el Ministerio de Educación Nacional.

Pero sus logros han trascendido las fronteras y en el año 2016 la Universidad de Morón, Argentina, a través de su Facultad de Derecho, Ciencias Sociales y Políticas, del Centro de Estudios de Estudios Jurídicos Avanzados y del Observatorio de Derechos Humanos de Personas Mayores, la destacó como un ejemplo a seguir por “la importante trayectoria de doña Saray Castilla de Bechara, quien se destaca por su generosa actividad en beneficencia y solidaridad en los ámbitos académicos, sociales y culturales”, así como por “la generación de acciones notorias en beneficio de personas mayores tanto en forma individual y colectiva”, según señala la Resolución 1256 de 2015, con base en las actividades educativas promovidas.

En más de cuatro décadas ha trabajado por la educación superior y por definir la política institucional tendiente a conseguir la acreditación de los programas académicos y los lineamientos financieros para la Acreditación Institucional. Este y muchos más méritos la hacen merecedora del aprecio y reconocimiento de miles de personas que se han podido educar gracias a su inquebrantable labor.

Vea aquí el video de la entrega de la distinción a Doña Saray Castilla de Bechara y la intervención de nuestra rectora general, Ilse Bechara Castilla.

Somos una institución de educación superior, de origen cordobés, fundada en 1974 que se caracteriza por su proceso de excelencia, crecimiento y constante avance, y que busca contribuir al desarrollo de la región desde su misión educativa y de responsabilidad social.

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