Creemos en la libertad del hombre como derecho natural sin distingo de raza, color, sexo o religión.
Nuestra primera responsabilidad es con los estudiantes; para la formación integral de hombres líderes, con criterio, generadores de su propio futuro, de la sociedad y de su familia.
Nuestro quehacer universitario debe ser de la más alta calidad.
Sus necesidades, deberán ser atendidas pronta y correctamente, con dignidad y respeto
El cuerpo docente y la administración, deberán ser competentes y sus actos justos y conformes a la ética.
Los estudiantes, profesores y empleados, deberán sentirse en condiciones en que puedan unirse, con un firme espíritu de equipo y ejercer con toda libertad su capacidad creadora.
Deberá existir igualdad de oportunidad, desarrollo y progreso para quienes lo merezcan.
La investigación debe ser el eje de nuestra actividad, debemos ser pioneros; innovar, experimentar, desarrollar más y mejores programas y servicios.
Estimular el progreso, el cambio, la mejora continua y conservar lo fundamental. Somos responsables ante las comunidades en las que vivimos y trabajamos.
Debemos extender nuestras acciones hacia las comunidades, favoreciendo a las clases más desprotegidas y necesitadas. Apoyar iniciativas filantrópicas, caritativas y cívicas. Cuando operemos de acuerdo con estos principios, nuestra comunidad académica, deberá recibir un justo reconocimiento del deber cumplido, por sus fundadores y benefactores. |